sábado, 10 de mayo de 2008

Radiohead - Ok Computer



Echemosle un poco de imaginación y mezclemos en una batidora el talento en la composición de los Beatles, la psicodelia de Pink Floyd, la teatralidad de David Bowie y Queen, la angustia existencial de Joy Division, la fatal y en ocasiones hermosa oscuridad de The Cure, y el don literario de Morrissey. Si a todo ello le sumamos el sello personal y el genio creativo de una de las mejores bandas de nuestro tiempo el resultado es casi sin ninguna duda, la sintonía de fin del siglo XX (en mi opinión atemporal): Ok Computer.


Pero retrocedamos en el tiempo, concretamente al año 1996. Radiohead, ha creado un himno generacional a la altura de lo conseguido en su momento por Nirvana (Creep), y ha demostrado su enorme calidad con uno de los discos más reveladores de 1995 y de la década (The Bends), consiguiendo llenar estadios, dando el salto al mercado norteamericano, y convirtiéndose además en uno de los grupos punteros de Gran Bretaña.

Todo parecía preparado para recoger el testigo de los entonces anquilosados U2, hasta que Thom Yorke, líder del grupo, y sus compañeros, se reunieron en una mansión del siglo XV cerca de Bath (Inglaterra) para grabar su nuevo trabajo.


Airbag parece avisarnos de que algo grande se abre paso, mientras que el primer minuto de Paranoid Android (posiblemente la pieza clave del disco) te envuelve y te hipnotiza a la par, metiéndote de lleno en el disco.

Y lo que nos descubre el album, es una conexión perfecta entre todos los miembros del grupo, que lanzaron una obra conceptual que en muchos momentos consigue rozar la perfección de las operetas clásicas.


La música, absolutamente bella e inquietante, parece suavizar el profundo horror y desasosiego que todas y cada una de las letras desprende. Las guitarras se difuminan retorciéndose de una forma deliciosa, y los sonidos, unas veces tenebrosos, y otras coloridos (el grupo se iba sumiendo poco a poco en la experimentación electrónica, muy influidos por los descubrimientos con respecto a samplers y loops de Massive Attack y Dj Shadow) amenazan por doquier, sin dar descanso al oyente durante todo el disco. Entretanto Thom Yorke ruge como una bestia y se mete suavemente en tu cerebro a partes iguales.


El tema central parecía ser el de una sociedad frustrada y en declive ante los inminentes avances tecnológicos, pero aunque haya mucho de esa idea en el disco, según Yorke"no trataba solo ese concepto. Era el ruido que oía en mi cabeza después de un año y medio de viajar, trabajar con ordenadores y ver la televisión". Ruido aterrador de un grupo en guerra consigo mismo y contra el mundo que le rodea, pero que genera, después de cada tema, una profunda sensación de vitalidad.


Paranoid Android, monólogo caótico inspirado en la "Guía del Autoestopista Galáctico", parece transformarse segundo a segundo en una oda al agobio y al vertigo más aplastante. Resulta imposible expresar tanto con tan poco, como sucede en el caso de Exit Music (For A Film). El miedo recorre Let Down como un plácido trago de licor, mientras que Karma Police parece describir un cuadro de Dalí durante un viaje de LSD. Si Fitter Happier (Apple Mac programado por Yorke) es violento hasta la naúsea, No Surprises es la sensibilidad en estado puro.

Quizá sea más sencillo entender el rotundo éxito del disco en el país natal del conjunto, sumergiéndose en la fuerza de Electioneering, con sus imágenes de antidisturbios y ganado picado (inspiradas en las protestas contra la política férrea de impuestos de Margaret Thatcher acaecidas en 1990).


Ok Computer marcó el final de la etapa dorada del britpop, al mismo tiempo que sentó muchas de las bases de gran parte de la música hecha hasta hoy. Estableció a Radiohead en un Olimpo que aún hoy ocupan (demuestran su enorme categoría disco tras disco) y su influencia se conserva intacta once años después.

"Esto es lo que consigues cuando te metes con nosotros". Un auténtico placer que asi sea.


Radiohead-Ok Computer

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